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Tapabocas y barbijos: «representan un verdadero peligro para los océanos

EMERGENCIA: Los materiales de protección contra el coronavirus se convierten en desechos sanitarios que debido a la mala gestión en países como China están colmando los mares de plástico.

La ineficiente gestión del material sanitario en China ha generado que los mares y las costas asiáticas se encuentren inundados de barbijos y guantes de un solo uso. Un punto en contra, en tiempos pandémicos para los ya golpeados ecosistemas marinos.

El nuevo coronavirus, Covid-19 obligó a la humanidad a utilizar barbijos y guantes quirúrgicos como medida de prevención ante posibles contagios. Desde que inició el convulsionado año, la demanda de material quirúrgico se triplicó a tal punto de escasear en algunos países asiáticos. Su inevitable uso está generando grandes cantidades de residuos que ahora se convierten en un verdadero desafío de eliminar.

De nuevo China. Pero esta vez los protagonistas no son ni pangolín ni el murciélago, aunque ciertamente si están relacionados con el “hallazgo” que realizó el grupo Oceans Asia en la isla Soko, ubicada en Hong Kong, donde por más de seis semanas consecutivas no paran de encallar en la arena, barbijos y guantes de plásticos arrastrado por las corrientes marinas y los fuertes vientos desde vertederos en China hasta las costas del mar amarillo.

El fundador de Oceans Asia, Gary Stoke,  explicó a través de las redes sociales de la fundación  que “los residuos sanitarios se han multiplicado al pasar los días, originando un grave problema para los océanos, y su ecosistema”.

“Las mascarillas son de modelos hospitalarios y de uso particular pero casi todos ellos comparten la condición de estar fabricados con materiales no degradables -plásticos y similares-, por lo que aumenta la preocupación por su impacto ambiental”, afirmó en el video que realizó y que en pocos segundos le dio la vuelta al mundo, evidenciando el terrible panorama.

El plástico no desaparece, es decir no se degrada rápidamente,  todo lo contrario, se descompone lentamente hasta transformarse en microplástico, para  luego entrar a la cadena alimenticia. Pero antes de que eso ocurra, los guantes y barbijos, ahora convertidos en desechos,  pueden ser confundidos por comida para las tortugas, ballenas, delfines, representando un riesgo para la fauna marina que viene padeciendo desde hace años los embates e irresponsabilidad y sobre todo el descuido de los humanos ante su conservación.

En este sentido, el ambientalista cree que este descubrimiento en la isla de Soko,  es la punta del iceberg, y que la gran cantidad de mascarillas y guantes de un solo uso que actualmente se siguen y seguirán usando por la población en general, terminaran en el océano pacifico, agravaran la problemática ambiental. 

 “Debido al actual coronavirus Covid-19, la población general ha tomado la precaución de usar máscaras quirúrgicas y si de repente tienes una población de 7 millones de personas con una o dos máscaras por día, la cantidad de basura generada es impresionante”, indicó.

En Europa, específicamente en España, el panorama es más alentador. En algunos municipios de Barcelona, el ayuntamiento ha instalado contenedores específicos para residuos de Covid-19, así mismo, el pasado 19 de marzo el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfica inició una campaña, a través, de las redes sociales y su sitio en la web, a fin de informar a los ciudadano el correcto manejo domiciliario de los residuos sanitarios en los hogares.

Rafael Arrellano, de nacionalidad venezolana,  reside en Barcelona, España desde hace 5 años. Llegó huyendo de la crisis humanitaria en el país caribeño. Y aunque es médico veterinario de profesión, se desempeña como delivery en una farmacia. Los riesgo están a la orden del día, cada vez que sale a trabajar, sin embargo, asegura que las medidas de prevención se están manejando de forma eficaz en la ciudad catalana, situación que le genera seguridad al salir de su casa.

“En marzo se puso en marcha una campaña informativa muy sencilla pero oportuna, explicándonos qué hacer con los tapabocas y los guantes ya usados. Donde iban y cómo iban al contendedor. Qué pasaba si estaban contaminados con el virus. La gestión por parte del ayuntamiento ha sido veloz, estamos informados por eso sabemos deshacernos de los desechos sanitarios”, explicó

¿Qué pasa en el Sur?

En la Argentina, el pasado 20 de marzo el Gobierno publicó el Decreto 297/2020 de «Aislamiento social preventivo y obligatorio» para evitar el avance del virus. Las restricciones contemplan no asistir a los trabajos, suspensión de clases, controles en las rutas y sanciones para los que violen el decreto.

El plazo de los 40 días se extendió. La curva no llega a su punto máximo. La anhelada vacuna no sale aún de los laboratorios. Mientras tanto los residuos sanitarios utilizados ahora por toda la población Argentina, se duplican a diario, convirtiéndose en un verdadero desafío a la hora de desecharlos.

 El señor, Ennio Albertini, reside en la calle Colón de la ciudad de Córdoba, asegura desconocer con exactitud cómo se desechan las mascarillas y guantes de látex, de un solo uso, que viene utilizando desde que se decretó la emergencia sanitaria.

“Yo tengo 78 años, vivo solo porque mis hijos se mudaron a Italia  en 2017. Así que debo salir a comprar algunas cosas para mi consumo. Lo cierto, es que cuando llegó de casa arrojo los guates y barbijo en la misma  bolsa donde lanzo los otros desechos, la verdad no sé si está bien o mal, seguramente debo informarme un poco al respecto”, dijo. 

Para la bióloga, Aillín Avellaneda, quien se desempeña como docente de biología en los colegio Inmaculada y Garzón Agulla, el mal manejo de los residuos sanitarios en tiempos de pandemia, podría generar además de un severo impacto en el medio ambiente,  la transmisión del nuevo coronavirus, Covid- 19  a otros mamíferos.

“No es descabellado pensarlo. La verdad no se sabe a ciencia cierta, cuando dura el virus en la superficie. Muchos estudios científicos sobre el tema pero ninguno se pone de acuerdo, lo que sí se sabe es que este nuevo coronavirus es más resistentes a los anteriores, por eso es tan fácil su propagación”, dijo.

Para la bióloga, la mala gestión de estos desechos en Córdoba, se va a empezar a visualizar en algunos meses, cuando según explica se empiecen a visualizar, barbijos y guantes en los lagos de la provincia.

“No suena tan irreal pensar que este tipo de desechos empiecen a llegar al Lago San Roque o  la Laguna Mar Chiquita, contaminando las aguas. Recordemos lo que ocurrió en la capital francesa hace días, cuando se vio obligada a cerrar parte de su sistema de agua tras hallar rastros del coronavirus en agua usada para limpiar calles y regar jardines públicos”, aseveró.

Agregó además desconocer si el ayuntamiento de Córdoba, ejecute algún protocolo de seguridad con el manejo de los residuos sanitarios. Advierte que existe desinformación en la materia y concluye añadiendo:

“Es un riesgo para el personal que trabaja recogiendo l basura. El virus prevalece en el ambiente, es un patógeno, esperando entrar en el cuerpo de un mamífero. Sabemos de casos en tigres, perros y hasta gatos, no quiero imaginar que podría pasar si algún roedor entrara en contacto con una mascarilla contaminada”,  sentenció.

Hasta ahora, se desconoce qué gestión ha adoptado para la recolección responsable de  utensilios sanitarios el ayuntamiento cordobés, lo cierto, es que la desinformación impera y desespera en tiempos de pandemia a veinte años del siglo XXI, donde a diferencia de las pasadas crisis sanitarias mundiales, contamos con la ventaja de conocer en tiempo real lo que está ocurriendo gracias a los avances tecnológicos.

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