Atmosféricos

Comienza la temporada de «Sprite», duende atmosférico

El Sprite o Duende atmosférico es un fenómeno descubierto a principios de los 90 cuando un investigador buscaba entre las estrellas con su potente telescopio. Ya los pilotos de aviones hablaban de estos fuertes destellos que se producían por encima de las tormentas, entre 70 y 100 km de altura, pero no fue hasta el año 1989 cuando se comprobó, con cámaras de alta velocidad, que realmente existían.

«El atardecer de fuego»

Al atardecer, el camino que la luz solar recorre dentro de la atmósfera hasta llegar a nosotros es más largo, por lo que los rebotes sucesivos entre pequeñas gotas de agua y partículas de polvo suspendidas es mayor y hacen que la probabilidad de que la luz acabe casi totalmente difundida, incluso la parte amarilla aumente. Sólo los rayos rojos, que menos se desvían, siguen un camino casi rectilíneo.

«Vórtices de fuego»

Hablar de tornados es sinónimo de destrucción y del más rápido y violento viento sobre el Planeta. Los hemos visto formando potentes remolinos de aire sobre tierra y en el agua (trombas marinas), pero existen también otros fenómenos similares, no tan destructivos pero con características similares, como los remolinos de polvo y los tornados de fuego, mucho más peligrosos, espectaculares y difíciles de apagar.