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Luces azul eléctricas en la Antártida

La nave AIM de la NASA está monitoreando un anillo de 4.800 km millas de nubes azul eléctrico que giran en círculos sobre la Antártida.

Estas son nubes noctilucentes (NLC, por sus siglas en inglés), hechas de “humo de meteorito” esmerilado que brilla en la mesosfera a 83 km sobre el continente congelado. Un video de cuatro semanas muestra su desarrollo desde fines de noviembre de 2018:

Esta es la temporada para las nubes noctilucentes del sur. Cada año, alrededor de esta época, el vapor de agua del verano se acumula en la alta atmósfera sobre la Antártida, proporcionando la humedad necesaria para formar nubes heladas en el borde del espacio. Pequeños meteoroides siembran las nubes, que brillan azul eléctrico cuando la luz del sol brilla a través de ellas.

“La temporada actual comenzó el 21 de noviembre de 2018”, dice Cora Randall, miembro del equipo científico de AIM en el Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado. “Al principio, las nubes cubrían solo una pequeña fracción de la Antártida, pero ahora casi todo el continente está cubierto por los NLC”.

Si crees que las nubes extrañas en la atmósfera sobre la Antártida remota tienen poco interés práctico, piénsalo de nuevo. Los investigadores han descubierto teleconexiones inesperadas entre nubes noctilucentes y patrones del tiempo a miles de millas de distancia. ¿Creería usted que las temperaturas del aire en invierno en Indianápolis, Indiana, se correlacionan con los NLC sobre la Antártida? Es verdad. Comprender cómo funcionan estas conexiones de larga distancia podría mejorar los modelos climáticos y el pronóstico del tiempo.

Los avistamientos terrestres de las NLC sobre la Antártida son raros, pero solo porque la población es baja. Sin embargo, las nubes se pueden ver. Jorgelina Álvarez fotografió exitosamente las nubes sobre la Base Marabio de Argentina en la Península Antártica.

Vía: Tiempo (Revista RAM)

Una respuesta

  1. Alrededor de esta época, el vapor de agua del verano se acumula en la alta atmósfera sobre la Antártida, proporcionando la humedad necesaria para formar nubes heladas hechas de meteorito en el borde del espacio. Pequeños meteoroides siembran las nubes, que brillan azul eléctrico cuando la luz del sol brilla a través de ellas.

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