El carbono negro en el Ártico

El carbono negro en el Ártico

Los científicos descubrieron de dónde proviene el carbono negro en el Ártico en invierno y verano.

Científicos de siete países, incluidos Austria, los Países Bajos y cinco estados árticos clave (Rusia, EE. UU., Canadá, Noruega y Suecia), participantes del Comité Internacional de Ciencia del Ártico (International Arctic Science Committee, IASC) publicaron un artículo sobre el estudio de las llamadas fuentes de las emisiones de carbono negro en el Ártico en Science Advances.

Los aerosoles de carbono negro (Black Carbon, BC) se forman bajo combustión incompleta de combustible en motores diesel, así como durante los incendios forestales, quema de madera en estufas de leña, hornos de ladrillos, etc. El componente principal del carbón negro es el hollín que cae sobre la superficie de la nieve y el hielo, disminuyendo así la capacidad de la superficie originalmente blanca para reflejar la radiación solar entrante. A su vez, esto amplifica el derretimiento de la capa de nieve y hielo, y por lo tanto, puede acelerar el calentamiento global.

Un coautor del estudio, jefe de TPU International Research Laboratory para Arctic Seas Carbon, miembro asociado de RAS, el profesor Igor Semiletov dice:

‘El artículo denominado «Distribución de la fuente de carbono negro atmosférico circunártico a partir de isótopos y modelado» / Source apportionment of circum-Arctic atmospheric black carbon from isotopes and modeling por primera vez presenta un análisis de la distribución de la fuente para los aerosoles de hollín o AC en la atmósfera en todo el Ártico en diferentes estaciones. La importancia de estudiar la contaminación atmosférica con BC está determinada por su impacto climático y ambiental global. ‘

El carbono negro contamina la nieve, oscurece su superficie. Comienza a absorber mejor la radiación solar, calienta más rápido y se derrite más rápido. El BC interactúa con las nubes que afectan su desarrollo, la cantidad de lluvia y la reflectividad. Según el estudio, estos efectos hacen que el Ártico sea una parte particularmente vulnerable del planeta. Además, BC afecta negativamente a la salud humana, los ecosistemas y la visibilidad atmosférica.

El Prof. Semiletov señala: ‘En el presente estudio, la contribución estacional de varias áreas árticas a las emisiones de BC se reveló sobre la base de complejos análisis elementales e isotópicos de BC, las características conocidas de las fuentes principales y los modelos de transporte más modernos de circulación atmosférica.

Las principales fuentes de BC estuvieron dominadas por las emisiones de la combustión de combustibles fósiles en invierno y por la quema de biomasa, es decir, incendios forestales y otras fuentes, en verano. La fuente media anual de BC al circunártico fue de 39 +/- 10% a partir de la quema de biomasa.

Según el científico, los resultados obtenidos son extremadamente importantes para el inventario de fuentes de BC y su estacionalidad, condiciones necesarias para la elaboración de medidas preventivas tomadas por el Comité Internacional de Ciencia del Ártico.

Vía: Tiempo (Revista RAM)

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