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Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía

La desertificación es la degradación de la tierra en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. Está causada fundamentalmente por la actividad humana y las variaciones climáticas.

Este proceso no hace referencia al avance de los desiertos existentes. La desertificación se debe a la vulnerabilidad de los ecosistemas de zonas secas, que cubren un tercio de la superficie del planeta, a la sobrexplotación y el uso inadecuado de la tierra. La pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo y las malas prácticas de riego afectan negativamente a la productividad del suelo.

Cada se 17 de junio celebra el Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía con el fin de concienciar acerca de las iniciativas internacionales para combatir estos fenómenos. Esta fecha nos brinda una oportunidad única para recordar que se puede neutralizar la degradación de las tierras mediante la búsqueda de soluciones, con una firme participación de la comunidad y cooperación a todos los niveles.

¿Cuáles son las consecuencias negativas sobre la población?

La migración, el abandono de tierras, la pobreza y la marginalización, además de un desequilibrio territorial y ambiental. Todo esto afecta la calidad de vida de las poblaciones, que en el país es cercana al 30%.

La desertificación en Argentina

De las 278 millones de hectáreas que componen el territorio continental nacional, 60 millones están afectadas por distintos procesos o grados de desertificación. La desertificación avanza a razón de 650.000 ha por año. La magnitud de las pérdidas económicas y sociales se evidencia si consideramos que las tierras secas de Argentina producen el 50 % de la producción agrícola y el 47% de la ganadería. En esas tierras vive cerca del 30% de la población nacional, que ve disminuir su calidad de vida por el avance de la desertificación.

Las tierras secas ocupan el 70% del territorio nacional y se ven afectadas por el manejo ganadero, forestal o agrícola no sustentable; la deforestación y el uso inadecuado de los recursos hídricos. Los factores que llevan a la pérdida de biodiversidad y servicios ecosistémicos pueden ser la erosión hídrica y eólica, la disminución de la cobertura vegetal y de la productividad de la vegetación natural y la alteración del ciclo hidrológico.

En la provincia del Chaco la tala indiscriminada de árboles, que es lamentablemente un proceso que data de largos años, así como el avance de la frontera agrícola tienen un fuerte impacto sobre los ecosistemas.

La degradación de la tierra

La erosión hídrica y eólica es uno de los procesos principales de degradación de la tierra. Aproximadamente un 12 % de la superficie del país presenta tasas altas de erosión, concentrándose en zonas áridas/semiáridas con fuertes pendientes y baja cobertura vegetal tales como Patagonia, Cuyo y NOA.

Las principales causas

  • el sobrepastoreo
  • la deforestación
  • las prácticas de agricultura no sustentable
  • los incendios repetitivos
  • la introducción de fauna y flora exótica
  • el uso petrolero
  • el aumento de la producción ovina para exportación de lana
  • el uso inadecuado del suelo y del agua
  • los eventos naturales extremos, como por ejemplo las erupciones volcánicas
  • la insuficiencia de tecnología

Fuente: Naciones Unidas, argentina.gov.ar

Una respuesta

  1. Tienen que fortalecer los aprendizajes en ámbitos educativos para tomar conciencia de la problemática

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