Astronomía

Cuándo es el solsticio de verano en la Argentina en 2020

El solsticio de verano es el fenómeno astral que da lugar al día más largo del año en el hemisferio Sur y al comienzo del verano.

En 2020 el solsticio de verano en la Argentina caerá el día 21 de diciembre próximo.

El solsticio de verano es el fenómeno astral representa el cambio de estación entre la primavera y el verano, y marca el día más largo del año en el hemisferio sur.

Lo que ocurre es que medida que nuestra Tierra gira alrededor del sol, el Polo Sur se aproxima más al astro rey el 21 de diciembre. Esto indica que arranca la estación más cálida del año.

El término «solsticio» proviene del latín «sol» («sol») y «sistere» («permanecer quieto»).

La astronomía indica que la fecha y hora exactas del cambio de estación varían año a año. Este año el solsticio de verano en la Argentina se producirá el 21 de diciembre.

Según la información que provee el Servicio de Hidrografía Naval, el solsticio de verano 2020 será en esa fecha tradicional a las 07.02 AM de la hora oficial de la Argentina. En ese momento además comenzará oficialmente el verano.

La información también destaca que el solsticio de inverno ocurrió el 21 de junio a las 21.43 horas de la noche. En tanto que los equinoccios –el traspaso a las estaciones de otoño y primavera- tuvieron lugar este año los días 20 de marzo a las 3.49 AM y el 22 de septiembre a las 13.30 PM respectivamente.

A continuación te contamos todo lo que tenés que saber para entender por qué el solsticio de verano marca el cambio de estación en el hemisferio sur, por qué no cae en la misma fecha todos los años y también cómo se celebra en distintas partes del mundo el solsticio de verano.

El solsticio de verano en el mundo

El solsticio de verano se produce cuando la Tierra está más próxima al SolEl solsticio de verano se produce cuando la Tierra está más próxima al Sol

A lo largo del año la posición del Sol vista desde la Tierra se mueve hacia el Norte y hacia el Sur. La existencia de los solsticios está provocada por la inclinación del eje del planeta sobre el plano de su órbita.

En los días de solsticio, la duración del día y la altitud del Sol al mediodía son máximas (en el solsticio de verano) y mínimas (en el solsticio de invierno) comparadas con cualquier otro día del año.

En zonas templadas, las fechas de los solsticios son idénticas a las del paso astronómico de la primavera al verano y del otoño al invierno. Las fechas del solsticio de invierno y del solsticio de verano están invertidas en ambos hemisferios.

En este día en el hemisferio Sur, el sol asciende directamente sobre el Trópico de Capricornio e inicia la estación más cálida del año.

Desde Río de Janeiro y Buenos Aires hasta Johannesburgo y Yakarta, la gente del hemisferio Sur disfruta de este día extra largo. Mientras tanto, la mayor porción de tierra habitable en esa fecha está experimentando la llegada del invierno (en el hemisferio Norte).

En tanto que en los polos el solsticio de verano tiene un significado especial. El sol brilla las 24 horas del día al norte del Ártico, una maravilla natural conocida como el Sol de Medianoche.

El día del solsticio de verano es la noche más larga del año en el hemisferio Norte y la más corta en el hemisferio Sur. Mientras que en el polo Norte nunca sale el Sol. Siempre se mantiene 23° abajo del horizonte.

Por qué el solsticio de verano cae en distintas fechas

El solsticio de verano en 2020 caerá el 21 de diciembre por la mañanaEl solsticio de verano en 2020 caerá el 21 de diciembre por la mañana

Tradicionalmente el solsticio de verano y el de invierno caen en el 21 de diciembre y el 21 de junio respectivamente cada año.

Pero hay años en los cuales se ha determinado que el cambio de estación se produce, por ejemplo el día 20 o el 22 del correspondiente mes. En 2019 por ejemplo, el solsticio de verano llegó a la Argentina el 22 de diciembre a las 01,19 horas. 

¿Por qué se produce este fenómeno? La mayoría de los países occidentales usan el calendario gregoriano (con sus 365 días en un año normal y 366 días en un año bisiesto), mientras que se conoce como «año tropical», al tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol, le lleva 365,242199 días aproximadamente, explicó Meteorored.

Así es que la duración del año tropical varía ligeramente de un año a otro debido a la influencia de otros planetas, generando que el solsticio de verano o de invierno pueda caer fuera del día 21 de diciembre o junio.

Para comprender por qué se dan las estaciones, basta con conocer la inclinación del eje de la Tierra. Los aproximadamente 23.5 grados de inclinación sobre la normal al plano de la eclíptica no sólo son los responsables de las estaciones del año, sino que también alteran para una misma fecha calendario la duración del día/noche, que será más corto/largo dependiendo el hemisferio sur/norte.

El movimiento rotativo orbital y diario exacto de la Tierra, como la «precesión de los equinoccios», también contribuye a las fechas cambiantes del solsticio de verano e invierno, aseguró Meteorored.

El Servicio de Hidrografía Naval asegura al respecto que sólo después de un ciclo de 400 años del calendario gregoriano, las estaciones vuelven a comenzar en los mismos días, aproximadamente.

Fiestas populares del solsticio de verano

En Irlanda el solsticio de verano se celebra en Stonehenge, donde los primeros humanos que habitaron la zona veían el amanecerEn Irlanda el solsticio de verano se celebra en Stonehenge, donde los primeros habitantes de la zona veían el amanecer

En la mayoría de las culturas antiguas se celebraban festivales conmemorativos de los solsticios y de los equinoccios (la llegada de la primavera y el otoño), a través de distintos rituales, para darle la bienvenida a la nueva estación del año

Por ejemplo, en Reino Unido suele ser tradición para el solsticio de verano pasarlo en Stonehenge (una construcción de finales del Neolítico). También conocida como el «Templo del Sol» y declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1986, la estructura es un semicírculo formado con arquitecturas de piedra. Se cree que fue construida precisamente para las celebraciones que tenían lugar en ese día especial.

Se estima que entre tres mil y cinco mil personas visitan a lo largo del día este lugar cada año. La tradición irlandesa es ver la puesta y salida del Sol, exactamente donde lo vieron entre ceremonias aquellos primeros seres humanos, sobre todo en el solsticio de verano.

Por la pandemia de COVID-19 este año, en el solsticio de verano del hemisferio norte que fue el 21 de junio pasado, la organización English Heritage que organizar el evento en Stonehenge pidió a la población no asistir para evitar las aglomeraciones y potenciales contagios, y transmitió la puesta y la salida del Sol mediante un evento en vivo en la red social Facebook.

Algo similar ocurría en la antigua Grecia, donde el solsticio de verano conmemoraba la Edad Dorada de Kronos. Se lo consideraba un día en el que desaparecían las jerarquías, no se tenía que trabajar y todos se consideraban iguales. En la actualidad, se celebra ascendiendo al Monte Olimpo para disfrutar del amanecer.

Los mayas construyeron una pirámide con la que marcaban el solsticio de veranoLos mayas construyeron una pirámide con la que marcaban el solsticio de verano

También en México la civilización maya dejó imponentes construcciones de piedra que se levantaban siguiendo la armonía de los astros. Muchos habitantes de la zona se desplazan durante la tarde del día más largo del año hasta la ciudad maya de Chiche Itzá, en la península del Yucatán, para disfrutar del espectáculo de su pirámide central en el solsticio de verano: el sol baña una de sus partes mientras que el otro se queda sumido totalmente en la penumbra.

La leyenda dice que el dios maya del Sol, Kin, en el día del solsticio de verano dividió en dos el templo de Kukulkán, en Chichén Itzá, para anunciar la llegada del día más largo del año.

En muchos puntos de Europa también el solsticio de verano coincide con la Fiesta de San Juan, también llamada víspera de San Juan o noche de San Juan.

Vinculada con la tradición cristiana, es la festividad del nacimiento de San Juan Bautista que se recuerda cada 24 de junio a la medianoche, si bien también hay orígenes paganos en esta particular celebración que incluye fiestas alrededor de hogueras o fogatas.

La llegada del solsticio de verano se vinculaba al fuego mediante la magia, y se pensaba que se daba con él más fuerza al sol para salir. La fiesta es además en la noche del solsticio de verano, la más corta del año en el hemisferio norte, por lo que también se prolonga la celebración hasta el amanecer. Es decir, cuando, tras el día más largo del año el sol empieza a decaer y los días comienzan a acortarse, se apuntaba a dar fuerza al Sol.

En Suecia el solsticio de verano marca la llegada de la estación más cálida, luego de vivir durante varios meses prácticamente en penumbra. Las actividades que se realizan siempre el fin de semana del 19 al 24 de junio, tienen que ver con el folclore sueco. Se bailan danzas tradicionales, se disfruta de la gastronomía típica del país y se cuentan fábulas relacionadas con el solsticio de verano.

En China el solsticio de verano se inserta en una cultura de los opuestos, del la feminidad y lo masculino, el yin y el yang, el verano y el invierno. Por este motivo, el día más largo del año es la ocasión para festejar a las mujeres, que durante esta jornada se regalan abanicos de colores llamativos y frascos con perfumes aromáticos.

Vía: Iprofesional

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