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Un planeta dentro de otro planeta

 Tras 80 años estudio descubre cómo es el núcleo de la Tierra.

Un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Australia afirma que obtuvieron las pruebas que confirman que el centro de la Tierra es sólido, algo que hasta ahora era solo una sospecha.

“Encontramos que el núcleo interno es realmente sólido, pero también encontramos que es más suave de lo que se pensaba anteriormente”, explicó Hrvoje Tkal?i?, coautor del estudio, según la Universidad Nacional de Australia.

Implicaciones del estudio

Por ahora llegar a esas profundidades de la Tierra resulta imposible, así que la manera de aprender del núcleo interno es a través del estudio de las ondas sísmicas.

A los científicos se les ocurrió una forma de detectar las ondas de corte, u “ondas J” en el núcleo interno, un tipo de onda que solo puede viajar a través de objetos sólidos.

“Si nuestros resultados son correctos, el núcleo interno comparte algunas propiedades elásticas similares con el oro y el platino. El núcleo interno es como una cápsula del tiempo. Si lo entendemos, entenderemos cómo se formó el planeta y cómo evoluciona”, explicó Tkal?i?.

Tkal?i? describe el núcleo central como “un planeta dentro de un planeta”.

“Es una esfera caliente con una masa de cien quintillones (1 seguido de 30 ceros) de toneladas de hierro y níquel que yace a 5.150 kilómetros debajo de nuestros pies, a la espera de ser descubierta”, según la BBC.

Entre las implicaciones del estudio que menciona Tkal?i?, están la comprensión de fenómenos como la rotación del núcleo central respecto al manto de la Tierra, los cambios en la duración de los días y el campo geomagnético que influye directamente sobre la vida en la superficie de la Tierra.

Un estudio de 2011 de la NASA/universidad, sobre la rotación de la Tierra, encontró que los movimientos en el núcleo fundido de la Tierra y las temperaturas del aire de la superficie global tienen interesantes correlaciones. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Université Paris Diderot – Institut de Physique du Globe de Paris

De acuerdo con la revista Science, donde fue publicado el estudio, este hallazgo “concluye 80 años de búsqueda de la prueba de la solidez del núcleo central”.

Las ondas J del interior de la Tierra son tan pequeñas y débiles que no se pueden observar directamente, y detectarlas siempre ha sido el “Santo Grial” que los sismólogos han querido hallar desde que los científicos predijeron por primera vez que el núcleo interno era sólido en los años 1930 y 40.

Así que los investigadores tuvieron que idear un enfoque creativo.

En este caso, Tkal?i? y su colega Thanh-Son Ph?m, en vez de buscar la llegada directa de ondas J se enfocaron en encontrar las similitudes entre varios sismogramas ubicados en distintas partes del mundo.

Esto les permitió construir una “huella digital” de las ondas sísmicas de la Tierra, a partir de la cual pudieron detectar las ondas J y medir su velocidad con una certeza sin precedentes.

Foto CC0. Dominio Público

Sin embargo, este no es el final del camino. De acuerdo con el Dr. Tkal?i? quedan muchas incógnitas aún por develar:

“Por ejemplo, aún no sabemos cuál es la temperatura exacta del núcleo interno, la edad del núcleo interno o la rapidez con la que se solidifica, pero con estos nuevos avances en sismología global, estamos llegando poco a poco”.

“La comprensión del núcleo interno de la Tierra tiene consecuencias directas para la generación y el mantenimiento del campo geomagnético, y sin ese campo geomagnético no habría vida en la superficie de la Tierra”.

Vía: Lagranepoca

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