Calentamiento global Ciencia Desde el espacio

Tendencias de la temperatura atmosférica 1979-2005

Icebergs a la deriva

Los modelos climáticos predicen que los gases causantes del efecto invernadero deberí­an calentar la capa inferior de la atmósfera, llamada la troposfera, y al mismo tiempo enfriar la capa ubicada justo sobre ella, la estratosfera. Los gases del efecto invernadero se acumulan en la troposfera y absorben la energí­a irradiada por la Tierra, devolviéndola a la superficie del planeta. Como los gases atrapan el calor en las capas inferiores de la atmósfera, entonces la estratosfera se enfrí­a.

Las imágenes muestran las tendencias de temperatura en ambas capas de la atmósfera, medidas con instrumentos satelitales entre enero de 1979 y diciembre de 2005. La imagen superior muestra las temperaturas en la troposfera media, ubicada a unos 5 kilómetros sobre la superficie. La imagen de abajo muestra las temperaturas registradas en la estratosfera inferior, a unos 18 kilómetros sobre la superficie. Los colores naranjas y amarillos dominan la imagen de la troposfera, señalando que el aire más cercano a la superficie terrestre se calentó durante el perí­odo medido. La imagen de la estratosfera está dominada por los colores azules y verdes, indicando el enfriamiento.

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Si bien globalmente la troposfera se calentó mientras la estratosfera se ha enfriado, a nivel local se registran algunas variaciones. El mayor calentamiento en la troposfera se ubica en el Artico, donde el calentamiento se amplifica a medida que la nieve y los hielos se derriten. Por el contrario, la Antártida ha mostrado señales de enfriarse. Algunos investigadores afirman que esto se debe al efecto de la capa de ozono en la atmósfera que circula sobre la Antártida. La pérdida de ozono enfrí­a la estratosfera, lo que intensifica los vórtices de vientos que rodean al continente austral. Estos vientos más fuertes aí­slan el aire de la región, enfriando todaví­a más a la estratosfera.

Puede observarse en la estratosfera sobre ambos polos, dos áreas de mayor temperatura que parecen desafiar la tendencia al enfriamiento. Una explicación para estos puntos es que las temperaturas atmosféricas polares fluctúan en un rango amplio. Los polos, especialmente en el norte, experimentan eventos periódicos conocidos como calentamientos estratosféricos repentinos, durante los cuales el vórtice de vientos que circula los polos se interrumpe. Cuando esto sucede, la estratosfera puede calentarse hasta varias decenas de grados Celsius en pocos dí­as. Aunque estos eventos son más frecuentes en el Artico, en el año 2002 se produjo un llamativo calentamiento estratosférico repentino en la Antártida que ayuda a explicar la tendencia al incremento de temperatura en el perí­odo analizado.

Fuente: NASA

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