Calentamiento global Polución ambiental

Los combustibles fósiles, la crisis energética y el cambio climático

La energía que vemos manifestarse en nuestro planeta, ya sea la que da lugar al movimiento del aire y de los océanos, a las nubes y a las lluvias, o la que se manifiesta en forma de vida, procede de las reacciones de fusión nuclear que tienen lugar en el Sol. Las plantas absorben la energía del Sol a través de la fotosíntesis, y los animales la toman, directa o indirectamente, de las plantas.
A lo largo de millones de años, una parte de la energía absorbida de este modo por los seres vivos fue quedando enterrada en forma de materia orgánica y se fue transformando lentamente, mediante procesos físico-químicos, en diversos compuestos orgánicos sólidos (carbón), líquidos (petróleo) y gaseosos (gas natural).
Estos compuestos, denomina los “combustibles fósiles”, son finitos y no renovables, puesto que necesitan de millones de años para formarse, y son únicos en la Naturaleza, pues no existen otros elementos que se hayan formado de esa manera ni que, por tanto, acumulen una cantidad de energía tan grande y tan fácil e inmediata de aprovechar, por simple combustión.
Hace unos 250 años, con el inicio de la Revolución Industrial, el ser humano comenzó a servirse de la energía almacenada en esos compuestos empezando por el carbón, es decir, empezó a extraerlos del subsuelo y a quemarlos, transformándolos en gases y emitiéndolos a la atmósfera.
Así pues, se puede decir que al quemar los combustibles fósiles masivamente lo que nuestra

Mauricio Aguirre – Productor Orgánico

especie viene haciendo es trasladar a la atmósfera, en forma de gases, toneladas de materiales orgánicos, ricos en carbono, que llevaban en el subsuelo millones de años.
La energía obtenida al quemar estas fuentes fósiles dio a la humanidad la posibilidad de explotar con mayor intensidad otros recursos naturales, como el agua, las tierras o los recursos pesqueros, lo que posibilitó la explosión demográfica del último siglo y el modo de vida basado en el elevado consumo energético del que hoy disfruta aproximadamente un tercio de los habitantes del planeta.
Los combustibles fósiles continúan siendo la fuente energética básica, pues no sólo aportan el 80 % de la energía que se consume en el mundo, sino que también contribuyen al aprovechamiento de las demás fuentes energéticas conocidas.
Si la Tierra fuese infinita y sus recursos ilimitados, la población y el consumo energético podrían seguir aumentando indefinidamente. Pero nuestro planeta es limitado, y por tanto también lo son sus recursos y sumideros. Esto significa que algún día el proceso de extracción de materiales del subsuelo y su emisión a la atmósfera nos llevaría al punto en que los recursos comenzasen a dar síntomas de agotamiento; y los sumideros, de empezar a saturarse. Y ese es precisamente el punto en el que estamos: mientras la humanidad continúa creciendo en población y necesidades energéticas, los geólogos avisan de que el suministro de combustibles fósiles va a empezar a decaer –empezando por el petróleo y el gas natural-, y los climatólogos advierten que el incremento detectado en las concentraciones de los gases producto de su combustión no tiene precedentes, al menos en los anteriores cientos de miles y probablemente en millones de años.
Entre los gases cuyas concentraciones están aumentando notablemente destaca el dióxido de carbono (CO2), que tiene la propiedad de actuar como un “invernadero”, lo que podría estar iniciando una alteración impredecible en el equilibrio climático de nuestra atmósfera. A partir de este punto no se puede saber qué pasará en las próximas décadas, tanto respecto a cómo será el proceso a través del cual nuestra especie se habrá de ir adaptando a vivir con cada vez menor disponibilidad de energía y materiales procedentes de los combustibles fósiles, como respecto a la respuesta que pueda tener el sistema climático ante la acumulación de determinados gases de invernadero en las capas bajas de la atmósfera.
Como corolario y para ir terminando, pareciera que el tiempo actualmente se ha acelerado. Eso es un agite de la humanidad, eso no es el tiempo. Los relojes están marcando 24 horas sin embargo, a uno no le alcanza el tiempo para nada, es el estrés. Este fenómeno ocurre porque la gasolina que están quemando los millones de vehículos que hay en el mundo se la están sacando al planeta y al quemarse se vierte como presión en la atmosfera. Por ejemplo, si yo le echo gasolina a un vaso, aumenta de peso, pongámosle medio kilo, si yo quemo esta gasolina cuanto queda pesando el vaso­­? Nada, y que se hizo el peso? Se metió arriba como presión.
Todos esos trillones de litros de gasolina o combustible que se están quemando están entrando como presión arriba pero, están quitándole peso al planeta. El planeta está pesando menos, tiene menos peso pero hay más presión en la atmosfera. Esa presión que esta allá arriba nos está agarrando a todos, a todo ser humano y tenemos una desesperación, y a los animales también. Eso es un fenómeno de la época y si uno se deja atrapar de eso el tiempo no le va a alcanzar para nada, porque uno esta rotando alrededor de la desesperación que el mismo planeta tiene, es una agonía del planeta, por si lo quieren saber…
Tenemos muchas presiones, las presiones son atmosféricas y uno las toma aquí como preocupaciones de algo y no sabe qué.
La toma de conciencia en estos aspectos se hace necesaria en la sociedad para proteger el medio que nos da vida y asegurar nuestro futuro.

Fuente: Asociación para el estudio de los Recursos Energéticos

Autor: Mauricio Aguirre
Productor Orgánico

4 respuestas

  1. El problema es que los consumidores olvidamos fácilmente todos esos abusos y los perdonamos. Si fuéramos más exigentes y saliéramos de nuestra zona de confort para penalizarlos es posible que viéramos avances en esos campos; mientras permanezcamos pasivos y digamos uff que follf3n ahora, casi casi que quedo donde estoy seguirán sin evolucionar

  2. El problema es que somos una gran banda de jilipollas.

  3. Lo que quiero decir es la ignorancia ante el problema. Únicamente 1/3 del mundo puede vivir como actualmente está consumiendo energía y destrozando al medio ambiente. Necesitamos seriamente o reducir el consumo de enrgía global en promedio o gravemente cambiar de donde viene nuestra energía, es decir, por medios de energía renovables (excepto la nuclear).

  4. México se siente el país mas dichoso porque hace unos pocos meses encontraron en la costa los pozos mas ricos en petroleo,mayores del mundo, que pueden extraer y venderlos a Estados Unidos,pero no entienden que de esta manera la tierra se desvanecerá ante nuestros ojos,no tenemos como parar esta destrucción natural, esta violación misma de la naturaleza, es verdad que la tierra esta perdiendo su peso original, no maltratemos mas a nuestro madre tierra, no usemos gasolina, ni nafta, fabriquemos autos solares, pues ayuda al medio ambiente, se reduciría el CO2 dioxido de carbono, bajaria el porcentaje de humedad,se reduciria el recalentamietno global nuestro humor sería mas ameno, viendo que la tierra, recupera la posición de su eje original.

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