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Los árboles lunares: la historia de las semillas que viajaron al espacio

¿Habías oído hablar de los moon trees o árboles lunares? ¿De las semillas que llegaron al espacio en la misión de Apollo 14 y que luego fueron plantados alrededor del mundo? Bueno, como cualquier anécdota que se desarrolle en el espacio –por mínima que sea– siempre nos resultará interesante y en este caso, esta curiosa historia llegó a nuestros oídos y quisimos contártela.

En el centro de Vuelos Espaciales Goddard de la Nasa en Estados Unidos figura un frondoso sicómoro (ficus sycomorus) que pasa desapercibido para los caminantes que recorren el lugar: se ve como cualquier otro que se encuentra en el campus de los alrededores de Maryland. Sin embargo, tiene una pequeña anécdota que lo hace especial, es un moon tree o árbol lunar.

Se trata de árboles que crecieron a partir de las semillas fueron lanzadas al espacio en la misión de Apollo 14 en 1971 y que ahora, crecen en distintos lugares del mundo.

©George100/Wikimedia
©George100/Wikimedia

Todo comenzó cuando el astronauta de la NASA Stuart Roosa fue el elegido para pilotear el módulo de comando de Apollo 14. Roosa trabajaba con anterioridad en el Servicio Forestal de Estados Unidos y el jefe de dicha institución, Ed Cliff, le preguntó si estaría dispuesto a llevar semillas de árboles al espacio. Como una forma de rendirles homenaje, Roosa introdujo cientos de semillas de secuoya, pino oregón y de sicómoro en su equipo de viaje personal.

El astronauta y sus semillas orbitaron la luna 34 veces mientras estaban estacionados en el módulo de comando Kitty Hawk.

Pero ¿por qué llevar semillas al espacio? Los científicos tenían la curiosidad de saber si las semillas, después de haberlas llevado al espacio, brotarían igual que los árboles cultivados en la Tierra pues en esa época los experimentos realizados en el espacio eran muy pocos y en este caso, se quería comprobar si la microgravedad afectaría a las plantas.

©Jesse Berry/Wikimedia
©Jesse Berry/Wikimedia

Las semillas fueron plantadas con su equivalente de la Tierra a modo de control y para notar rasgos distintivos pero, para el desconsuelo de muchos, nadie pudo notar la diferencia.

Sin embargo, a pesar de no haber diferencias entre ellas, las plantas aun así fueron reconocidas y se plantaron en varias partes del país y alrededor del mundo, dando origen a su nombre.

Como no se llevó ningún registro sistemático de las plantaciones, la mayoría de las localizaciones de estos árboles es desconocida, así que si llegas a toparte con uno, considérate un afortunado. El científico Dave Williams de la NASA ha encontrado 40 de ellos en territorio Norteamericano y continúa su búsqueda. 

Cabe destacar que Roosa falleció en diciembre de 1994 y en su tumba se luce un precioso sicómoro lunar que adorna el lugar.

Vía: laderasur

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