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La vida bajo condiciones de sequía extrema

La región central del desierto de Atacama en Sudamérica es uno de los lugares más áridos de la Tierra. En ocasiones llueve solo una vez por década o incluso menos, siendo la precipitación anual muy inferior a 20 mm. Con el paso del tiempo, las condiciones secas dieron lugar a altas concentraciones de sal en el suelo y a un bajo contenido de materia orgánica.

A pesar de todo, los científicos han encontrado microorganismos ahí. Pero no ha estado claro si estos entornos sostienen un crecimiento microbiano activo o si las células observadas fueron depositadas en el lugar a través del transporte del viento y se degradaron posteriormente.

Unos análisis detallados hechos por un equipo internacional de investigación proporcionan ahora la respuesta a esa duda: incluso en las zonas más áridas del desierto de Atacama, existe una comunidad microbiana que se activa metabólicamente después de un incremento de humedad provocado por la lluvia.

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El hallazgo, efectuado por el equipo internacional de Dirk Schulze-Makuch, de la Universidad Técnica de Berlín en Alemania, y Dirk Wagner, de la Sección de Geomicrobiología del Centro Alemán de Investigación en Geociencias (GFZ), es muy revelador para diversos aspectos poco conocidos de la evolución de la vida en la Tierra. Además, los descubrimientos hechos en ese desierto sudamericano son muy útiles para ayudar a evaluar las probabilidades de existencia de vida en otros planetas, y específicamente en Marte.

El centro hiperárido del desierto de Atacama. (Foto: Dirk Schulze-Makuch)

El clima marciano fue inicialmente húmedo, existiendo ríos y lagos antes de que empezara la desertización. Actualmente no puede caer lluvia de la atmósfera marciana, pero puede haber presencia de agua líquida cerca de la superficie debido a “nevadas” nocturnas. Además, existe niebla, y algunas pendientes presentan también de forma esporádica pequeñas cantidades de agua muy salada que fluyen hacia abajo. Sin embargo, la exposición a la dura radiación en la superficie es mucho mayor que en la Tierra. Basándose en los resultados del estudio, los autores de este han llegado a la conclusión de que si la vida llegó a desarrollarse en Marte en el pasado, bajo mejores condiciones, podría haber soportado la transición hacia condiciones hiperáridas e incluso podría encontrarse en la actualidad en algunos reductos bajo la superficie.

 

 

Vía: noticiasdelaciencia

 

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