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La laguna esmeralda en el fin del mundo

Se encuentra en Ushuaia, Tierra del Fuego. Ushuaia es la llamada “ciudad del fin del mundo”, y está en una región que brinda imágenes inolvidables. Esta ciudad emplazada en un pasaje majestuoso protagoniza una tierra indómita por naturaleza, un territorio de un clima frío donde se pueden vivir las cuatro estaciones en el día.

La Laguna Esmeralda es un lugar increíble, cuyo color hace honor a su nombre. Los bosques, montañas y glaciar que la rodean la convierten en un lugar digno de ser visitado.

Es de los “must see” o lugares imperdibles de Tierra del Fuego, pero eso sí, te tiene que gustar el senderismo y estar dispuesto a caminar unas dos horas, con un poco de frio según la estación y caminando por los turbales. Créanme que vale la pena.

¿Dónde se encuentra?


La Laguna Esmeralda se encuentra en el Valle Tierra Mayor, junto al cerro Bonete en la Sierra Alvear, a solo 20 km de Ushuaia por la ruta 3.

¿Cómo llegar?


Para llegar hasta la laguna debemos dirigirnos por la ruta 3 con rumbo norte hasta unos 100 metros antes de la entrada al Valle de Lobos. Entre 18 y 20 km desde Ushuaia.

Justo antes de la entrada al Valle de Lobos verán un descampado donde se puede dejar el auto, y si buscan bien, casi sobre la ruta encontraran un pequeño letrero que dice “Lag Esmeralda” indicando el sendero a seguir.

Es necesario llevar calzado y ropa cómoda. Si llevas zapatillas de trekking mejor. Además llevar agua o alguna botella para cargar agua en los arroyos, y algo de comer, ya que vas a tener dos horas de ida y otras dos horas de vuelta, más el tiempo que pases en la laguna.

El sendero comienza por dentro del bosque donde vas a encontrar barro, dependiendo de cuanto haya llovido los días previos. Pero el camino es fácil y está bien marcado.

Luego de salir del bosque se atraviesa un turbal donde se cruzara un puente de madera, más específicamente de troncos, sobre el arroyo Esmeralda. Desde donde ya podemos ver parte del estrago que hacen los castores en los bosques de Tierra del Fuego y algunos de sus diques, los cuales son fascinantes, una gran obra de ingeniería para estos animales. Los castores no son originarios de Tierra del Fuego por eso ocasionan serios daños al ecosistema local.

Fotos: Matías Callone , Jonatan Mamani

Vía: bitacorasdeviaje

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