Derecho ambiental Medio ambiente

Derecho ambiental: Génesis

Los hombres desde que habitan este planeta han tenido que protegerse de las adversidades y los peligros que representa el medio ambiente, pero el mayor peligro es el hombre mismo.

Se suele considerar que el derecho ambiental es de reciente creación, sin embargo, creer ello es no reparar en la génesis de esta materia. La conciencia ambiental en la relación entre los estados comenzó a gestarse a fines del 1800.

Dra. Cecilia Grieco (abogada, exfuncionaria judicial)

Si nos remontamos a los albores de las normas jurídicas, sorpresivamente, encontramos normas antiquísimas, que ya regulaban ciertos temas relacionados al ambiente e imponían castigos ejemplares a los infractores.

En el Código Hitita, (Siglo XVIII a. C.), pueblo asentado cerca de lo que hoy se conoce como la península del Asia Menor, contenía reglas de protección contra la contaminación de las aguas, imponiendo a los infractores multas que consistían en entrega de valores en plata.

Siguiendo con la historia de la antigüedad, el Código de Hammurabi (Siglo XVII a. C.) es uno de los conjuntos de leyes más antiguos y mejor conservados que existen. Sus normas, basadas en la aplicación de la ley del Talión, están talladas en piedra y, en su conjunto, son consideradas como la antesala de algunos conceptos jurídicos modernos; contiene reglas fundamentales, escritas para regular el día a día de los pueblos mesopotámicos y no sujetas a cambio, ni por parte del mismísimo rey, en el cual se da especial importancia a la protección de la naturaleza en general.

Platón, por su parte, considerando la regulación del agua y la erosión de las laderas, recomendaba la necesidad de reforestar las colinas de Ática (Grecia).

Los griegos y los romanos dejaron asentado en sus leyes, las que en muchos aspectos son la base de las actuales, que las cosas comunes a los hombres (res communes omnium) por derecho natural pertenecen a todos los hombres, como el aire, el agua, mar y sus riberas.

Cabe destacar que el emperador bizantino Justiniano I, entre los años 530/535 d. C., ordenó la compilación y codificación de las obras jurídicas de los jurisconsultos romanos, a esta recopilación jurídica se la considera la más importante del mundo. Es un conjunto de leyes uniforme sobre todo el vasto territorio de su imperio romano, llamado Digesto, en donde se menciona el término “contaminación”. En la acepción actual, trata temas  sobre el agua, el humo y las implicancias por su mal uso.

Si nos trasladamos al continente americano, los mayas no consideraron esta temática, es más, ellos  utilizabas un sistema llamado agricultura de milpa. Esta técnica consistía en derribar árboles, quemarlos junto con la maleza, sembrar el grano y, cada pocos años, cambiar el lugar donde llevarla a cabo. El proceso de desmonte y quema de extensiones cada vez mayores de la selva, fue convirtiéndolas gradualmente en sabanas artificiales provocando así lo que se ha llamado el colapso agrícola.

Hace 600 años los incas fueron una de las primeras culturas en el mundo en dictar medidas medio-ambientales, ecológicas y de protección de animales. Estas medidas estaban en sincronicidad con el pensamiento indígena que considera a la naturaleza orgánica y física como la “Madre Tierra”, pensamiento que deberíamos rescatar hoy para la protección y cuidado de la naturaleza y los seres vivos.

 

Los sombreros victorianos

Hay una circunstancia curiosa, que es la base del tratamiento de esta temática a nivel mundial y con ello la firma de tratados internacionales.

La reina Victoria impuso como moda los sombreros adornados con múltiples plumas, arrancadas de las aves. Esto provocó una reacción por parte un grupo de agricultores astro-húngaros, allá por el año 1868, quienes preocupados por la depredación de aves insectívoras por la industria del plumaje, solicitaron al emperador Francisco José, la suscripción de un Tratado Internacional para proteger a las aves.

Pocos años después, alrededor de 1872, el Consejo Federal Suizo planteó la necesidad de la creación de una comisión internacional que tratara el tema.

Con dichos antecedentes se prepararon las bases para que, en 1902, se pudiera firmar en París uno de los primeros instrumentos legales a nivel internacional.

Si bien los motivos que llevaron a la firma de este convenio fueron económicos pero involucró la participación ciudadana y fue sumamente importante porque logró que la protección de los intereses agrícolas se impusieran sobre el mundo de la moda, lo cual redundó en lo ecológico ya que se protegió a varias especies en peligro de extinción.

Con posterioridad a ello, se firmaron numerosos instrumentos legales, internacionales y regionales, que en un primer momento se relacionaban con la salud humana, la utilización de sustancias contaminantes en las guerras, las condiciones ambientales de los trabajadores, la navegación y explotación de los ríos, etc.

Existen más de 4.000 acuerdos bilaterales y numerosos internacionales que se ocupan de las problemáticas transfronterizas y globales, de los cuales los más representativos son:

  • La Conferencia de Estocolmo, (1972). Está claro que los problemas del ambiente son los problemas del desarrollo desigual para las sociedades humanas y nocivas para los sistemas naturales. Corresponde al mundo desarrollado una responsabilidad mayor.
  • La Declaración de Río de Janeiro, (1992). El objetivo de la cumbre, a la que asistieron representantes de 172 países fue el de establecer los problemas ambientales existentes y proponer soluciones a corto, medio y largo plazo. Fue además la primera reunión internacional de magnitud realizada después de finales de la guerra fría.
  • Protocolo de Kyoto (1997), sobre reducción de emisiones de gases que están provocando el calentamiento global. El objetivo es que los países industrializados reduzcan en forma gradual sus emisiones de gases de efecto invernadero
  • La Cumbre de la Tierra celebrada en Johannesburgo -África del Sur- (2002). Cumbre Mundial del desarrollo sostenible organizada por la ONU. El gobierno de Estados Unidos no deseaba participar en la Cumbre. La Unión Europea dijo en la apertura de la Cumbre de la Tierra que no renegociaría los acuerdos recientemente alcanzados en Monterrey (México) y en Doha (Qatar).-

En la primera gran carta encíclica de su papado, Francisco afirma que la ciencia es clara respecto al cambio climático y que éste es un asunto moral para la Iglesia Católica. “Hay que afrontar el cambio climático”, sostiene, “para proteger tanto a las poblaciones más vulnerables como al planeta”. Ante ello el Director Ejecutivo del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner, dijo: “La ciencia y la religión se han unido en esta cuestión y ha llegado la hora de actuar”.

Con la reforma constitucional de 1994 en Argentina se incorporaron herramientas jurídicas fundamentales para garantizar la protección del medio ambiente, así como el desarrollo sustentable, dando pie a la promulgación de leyes en lo referente a Derecho Ambiental. En los artículos 41 y 43 de la Constitución Nacional Argentina se consagran expresamente esta temática y su protección, como así también la ratificación de Tratados internacionales. Las provincias argentinas también han adquirido instrumentos importantes para hacer respetar sus recursos naturales.

Argentina, dictó la Ley  25.675 denominada “Ley General del Ambiente” que establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable la que se complementa con otras que tratan sobre vastas temáticas relacionadas a esto, donde el objetivo primordial es el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas dentro de un enfoque de bienes colectivos de naturaleza supraindividual buscando de este modo mantener la unidad ecosistémica, protección y evitación del daño ambiental.

Son tantos los acuerdos, tratados, cumbres, que se han pactado y firmados en más de 100 años, en donde todos tienen el mismo espíritu y esto es cuidar lo que la naturaleza nos brinda gratuitamente, no depredarla, reutilizarla, pero creo que hasta que no existan políticas firmes de prevención, contralor, y fuertes sanciones a los infractores, el poder económico muchas veces gana a ello, por eso quienes tienen el poder de policía o el de aplicación  deben realmente tomar cartas en el asunto de manera seria a fin de, aunque de manera gradual, paliar lo que le provocamos a nuestro gran hogar, el planeta Tierra, antes que lo destruyamos.

 

 

Fuentes:

  • Menéndez, A.J. 2000. La Constitución Nacional y el Medio Ambiente. Edic. Jurídicas Cuyo, Mendoza
  • Sobre las leyes ecológicas de los incas PACHAYACHACHIQ
  • Edición de «Marco normativo medio ambiental de argentina»- Wikipedia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *