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Energías alternativas

Aunque el crecimiento de las renovables aumentará una media anual de 2,6 %, muchas voces afirman que solo con estas no se sostiene el descomunal consumo energético del mundo.

¿Estamos dispuestos a reducirlo? Mientras experimentos científicos como el ITER buscan producir a gran escala y mediante la fusión nuclear una energía segura, apenas contaminante e ilimitada, parece que por ahora, además de apostar al máximo por las energías verdes, deberemos echar mano de las otras fuentes energéticas disponibles. A la espera de un respaldo internacional que implemente una transición energética que, como ya sabemos, se contrapone a voraces intereses económicos.

Aerogeneradores y represas

Un técnico revisa el cableado de una turbina eólica durante las comprobaciones realizadas en el Centro Nacional Danés de Pruebas para Grandes Aerogeneradores, en Østerild, el año pasado.

Foto: Barcroft Media/ Getty Images

Problemas ambientales

El modelo energético actual es la causa de que países como China sufran repetidos episodios de contaminación ambiental extrema debido a las emisiones del tráfico urbano y de la industria y al uso del carbón, su principal fuente de energía. Recientemente han alcanzado picos jamás registrados, episodios que la gente llama airpocalypse. La OMS establece que una exposición a un nivel de PM2,5 (partículas en suspensión de menos de 2,5 micras) mayor de 25 ?g/m3 de media en 24 horas es perjudicial para la salud y estima que la contaminación causará unas 900.000 muertes de aquí a 2030 solo en China. En Beijing los límites han excedido la capacidad de los marcadores: 500 PM2,5.

Energía renovable para abastecer a todo el planeta

El International Energy Outlook , un informe que publica cada año la Administración de Información Energética de Estados Unidos, predijo que el consumo de energía en el mundo se incrementará un 48% entre 2012 y 2040. Los sectores que más energía demandan son el de la industria, el transporte, la construcción, los servicios y la agricultura.

Aunque el uso de combustibles no fósiles aumentará más que el de los fósiles (petróleo, gas natural y carbón), estos últimos representarán más de tres cuartas partes del consumo mundial. Los efectos medioambientales de este modelo energético son la causa del cambio climático que afecta a todo el planeta y también generan, entre otras muchas cosas, episodios de contaminación extrema. En este mundo superpoblado, encontrar una manera sostenible de progresar requiere, indefectiblemente, un replanteamiento de nuestro uso de la energía.

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