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En septiembre un asteroide pasará cerca de la Tierra

El cuerpo celeste, de unos 40 metros de diámetro, pasará el próximo 9 de septiembre a unos 7 millones de kilómetros de nuestro planeta y, según los cálculos de los astrónomos, la probabilidad de impacto es prácticamente nula.

No, el asteroide 2006 QV89 no chocará con la Tierra en septiembre. Según los cálculos de los científicos de la NASA las probabilidades de impacto de este objeto del tamaño aproximado de medio campo de fútbol y descubierto en 2006 son más bien escasas.

En efecto, se trata de uno de los asteroides que más cerca pasarán de nuestro planeta. No en vano, ha sido catalogado como el cuarto más peligroso de una lista de 689 elaborada por la Agencia Espacial Europea. Pero ello no significa que acabará precipitándose sobre nosotros. Y es que «cualquier lista sobre asteroides peligrosos no deja de sere eso, una lista», afirma Javier Armentia desde el planetario de Pamplona. Aun así, según la clasificación de peligro de impacto del CNEOS (Centro Para el Estudio de Objetos Cercanos de la Tierra, por sus singlas en inglés) este objeto no se cuenta ni entre los 25 más amenazantes, y la probabilidad de que acabe pasano de largo es de un 99,989%.

El asteroide, de unos 40 metros de diámetro, está catalogado como ‘próximo a la Tierra’, esto es, aquellos objetos que pasarán a menos de 0,3 unidades astronómicas de nuestro planeta. En concreto, 2006 QV89 discurrirá a 0,04587unidades astronómicas, de ahí su catalogación en esa lista negra. ¿Significa eso que es peligroso? En absoluto.

A casi 7.000.000 de kilómetros de la Tierra

En primer lugar habría que tener en cuenta que esas 0,045 unidades astronómicas equivalen a unos 6.681.000 kilómetros. Puede parecen una distancia enorme, pero para entender si tenemos en cuenta que la Luna se encuentra a 384.400 km de distancia, es decir, el asteroide pasará a una distancia aproximada de 17 veces la distancia que separa la Tierra de la Luna.

Además, el cuerpo celeste recibe una catalogación de 0 en la escala de Turín y un –3,63 en la de Palermo, las dos listas principales que miden las probabilidades reales de impacto de un asteroide. Lo que significa que, aunque matemáticamente la probabilidad de colisión no sea cero, en términos de probabilidad sí que es ‘prácticamente nula’.

¿Por qué se habla de una posible colisión?

Muchos asteroides aparecen temporalmente en la zona de riesgo debido a la dificultad para trazar sus órbitas, algo que sucede generalmente cuando se trata de objetos descubiertos recientemente o que han vuelto a ser detectados pocas veces después de su descubrimiento. Cada vez que se observa uno de estos cuerpos celestes los astrónomos redefinen sus órbitas basándose en modelos informáticos, lo cual permite a los científicos precisar su recorrido. En este caso, el 2006 QV89fue descubierto en el Observatorio Catalina Sky Survey de Arizona el 29 de agosto de 2006, y posteriormente por el radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico, el 6 de septiembre de ese mismo año. Desde entonces, no se ha tenido ninguna noticia sobre esta misteriosa roca.

Finalmente, los estudios preliminares de la ESA han determinado que el asteroide presentará su máxima magnitud estelar (el brillo con el que la percibimos), en septiembre de 2019, lo que indica que se encuentra a la distancia más próxima a nuestro planeta dentro de su órbita. Pero de ahí a pronosticar un cataclismo hay mucha diferencia.

Vía: nationalgeographic

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