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El kilo deja de pesar un kilo

La Conferencia Internacional de Pesos y Medidas ya ha aprobado la redefinición histórica del Sistema Internacional de Unidades.

El kilo deja de pesar un kilo. El cambio no solo afecta al kilogramo, sino también al amperio, al  kelvin y al mol.

¿Qué es en realidad un kilogramo?

En el siglo XIX un molde en forma de cilindro sería la forma original en la que nacería el “Gran Kilo”; concretamente en 1889. El prototipo internacional del kilogramo ha sido la referencia de la unidad básica de masa desde entonces.

Durante casi 130 años, ese trozo de metal ha estado encerrado en una bóveda bajo llave en el Pavillon de Breteuil, Saint-Cloud, cerca de París. Sin embargo, representantes de 60 naciones, incluida Australia, han votado ahora una propuesta para definir la unidad humilde utilizando física pura y sin adulteración.

No es un cambio que vayamos a notar al ir de compras, pero es necesario si queremos mantener el ritmo de la tecnología ahora y en el futuro.

Historia del kilogramo


En el siglo XVIII, un kilogramo era equivalente a un cierto volumen de agua, pero en 1889 fue reemplazado por un cilindro de platino e iridio conocido como el prototipo internacional kilogramo o 
Big K, el Gran Kilo.

“Solo estamos hablando de microgramos. No lo suficiente como para preocuparnos en nuestras mediciones de la vida diaria, pero sí lo suficiente como para ver, y lo suficiente como para querer un kilogramo mejor”, explica Bruce Warrington, CEO del National Measurement Institute.

 

Entonces, ¿qué va a cambiar?


En lugar de usar el kilogramo clásico como criterio,
 los científicos usarán una de las leyes fundamentales de la naturaleza conocida como la constante de Planck para definir un kilogramo, lo que varía en unos 50 microgramos menos. El nuevo valor del kilogramo se deriva de la constante de Planck gracias a una balanza de potencia.

La constante de Planck es la cantidad de energía liberada en la luz cuando los electrones en los átomos saltan de un nivel de energía a otro. Ese número ahora será exactamente de 6.62607015 x 10 ^ -34 J·s. Para realizar sus mediciones, los científicos usarán un instrumento electromagnético sensible conocido como balance de Kibble.

Una redefinición histórica


“Es un paso histórico, es más grande que cualquier cambio similar realizado en el pasado”, comenta Warrington.

La Oficina Internacional de Pesos y Medidas, que regula los cambios en las mediciones, ya ha actualizado varias de sus unidades.

Tras la aprobación de los cambios, estos entrarán en vigor el próximo Día Mundial de la Metrología: 20 de mayo de 2019. El objetivo es, por tanto, lograr la exactitud numérica del kilogramo y, con ello, el Sistema Internacional de Unidades se adaptará mejor a las nuevas tecnologías.

Vía: Muyinteresante

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