Medio ambiente Polución ambiental Salud

El impacto del aire contaminado en nuestro cuerpo es más serio de lo que se había pensado

Según los especialistas la contaminación del aire podría afectar, no solo a los pulmones, sino también al cerebro y al resto del cuerpo.


El hecho de que las partículas suspendidas en el aire y los gases tóxicos y venenosos no se vean, no quiere decir que se les pueda restar importancia. De hecho, durante décadas las investigaciones han revelado cómo gases como el dióxido de nitrógeno y las pequeñas partículas conocidas como “material particulado” (MP) pueden alcanzar los lugares más profundos del cuerpo y causar daños permanentes.

El efecto más obvio es sobre la respiración. Quien sufre de asma, por ejemplo, es más propenso a los riesgos, pues el aire sucio puede causar problemas crónicos y desencadenar un ataque.

Respirar aire contaminado a temprana edad puede tener consecuencias que duran toda la vida. De hecho, según el estudio Estado Global del Aire 2019, publicado este 3 de abril por el Instituto de Efectos sobre la Salud,la esperanza de vida de los niños que nacen hoy en día se reducirá en promedio 20 meses por causa del aire contaminado.

La situación es particularmente grave en el sur de Asia, donde se estima una reducción de la esperanza de vida de 30 meses, mientras que en América Latina es nada más de nueve.

Pero según el estudio, a nivel mundial la contaminación del aire contribuyó a casi una de cada 10 muertes registradas en 2017, lo que la convierte en un asesino más grande que la malaria y los accidentes de tráfico.

Mujer con una mascarilla

El doctor Ben Barret, de la Universidad King’s College London, encargado del estudio con las mochilas, dice que los niños que nacen en un entorno más contaminado enfrentan mayores desafíos en la vida.

“No es necesariamente que vayan a desarrollar una enfermedad en particular, sino que sus cuerpos tendrán menos capacidad para lidiar con esos desafíos cuando entren en la adolescencia y edad avanzada”, explica.

Tabla de las principales fuentes de óxido de nitrógeno

Otra vía hacia el daño se abre cuando las partículas más pequeñas encuentran el camino hacia las partes más profundas de los pulmones, los alvéolos, donde el oxígeno se transfiere al torrente sanguíneo.

Se ha establecido que las partículas MP2,5 son lo suficientemente pequeñas para hacer parte de esta transferencia, entrando en el sistema cardiovascular y circulando por todo el cuerpo.

Los riesgo de esto incluyen el potencial de bloquear arterias, incrementando el riesgo de derrames cerebrales, además de enfermedades cardiovasculares e infartos. También hay evidencia que las partículas pueden llegar hasta el cerebro, así que los científicos están investigando los efectos potenciales en condiciones como la demencia.

Fuente: planetavivo.cienradios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *