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El deshielo del Ártico se acelera sin precedentes

El hielo de Groenlandia es más sensible al cambio climático de lo que se pensaba. Un nuevo estudio revela un incremento del 30% en la desaparición de la capa superficial de hielo desde comienzos del siglo XX, que tiene consecuencias directas sobre el aumento del nivel del mar.

Hasta ahora, se había estudiado el impacto del cambio climático sobre la extensión del hielo en el Ártico a través de observaciones satelitales que revelaban datos del deshielo desde los años 1970. Ahora un nuevo estudio publicado en la revista Nature recrea una nueva crónica histórica más precisa desde el siglo XVII hasta la actualidad que describe el recorrido del hielo.

El trabajo titulado Nonlinear rise in Greenland runoff in response to post-industrial Arctic warming permite comprender mejor el verdadero impacto del clima sobre el Ártico. Los resultados de esta investigación, liderada por Luke Trusel de la Universidad de Rowan, en Nueva Jersey, Estados Unidos, revelan que el aumento del deshielo comenzó a mediados de 1800, tras el inicio de la era industrial, y que la velocidad de su desaparición no ha hecho más que acelerarse, por encima de la variabilidad normal, hasta el día de hoy.

“En comparación con el comienzo de la era industrial, nos encontramos actualmente con un 50% más de agua de deshielo. Según los datos, se ha producido un 30% de este aumento únicamente durante el siglo XX”, señala Sarah Das de la Institución Oceanográfica de Woods Hole -WHOI, por sus siglas en inglés- y coautora de la publicación. La experta explica, según informa la agencia de noticias SINC que los índices actuales “se han disparado” por encima de la normalidad.

Expediciones a lugares remotos de Groenlandia

Estas alarmantes conclusiones fueron el resultado de un trabajo de observación de núcleos extraídos del hielo glaciar y de un casquete costero en diferentes zonas de más de 1.800 metros por encima del nivel del mar. A esta altitud, el agua derretida durante la época estival se congela antes y evita perderse en el océano. De esta manera, se registra en el hielo una cronología de bandas congeladas que indican, año por año, las condiciones ambientales del terreno.

Las perforaciones se realizaron durante varias expediciones que tuvieron lugar en 2003, 2014 y 2015. El acceso a estos puntos remotos fue posible gracias a la ayuda de un helicóptero y una avioneta, además de un equipo completo dotado con material de esquí y de acampada. Tras las expediciones, los núcleos fueron trasladados a Estados Unidos para su posterior análisis en diferentes laboratorios. Finalmente, los resultados se combinaron con datos registrados por satélite y modelos climáticos con el fin de validar las observaciones.

Según el experto en glaciología, Nick Golledge, de la Universidad de Wellington, en Nueva Zelanda, este nuevo estudio es significativo porque combina mediciones de los cambios en el derretimiento de la superficie de la capa de hielo de Groenlandia con simulaciones de modelos computarizados independientes, y ambas líneas muestran claramente que el deshielo de las últimas décadas no tiene precedentes en los últimos 350 años.

Vía: nationalgeographic

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