Agua Ciencia Medio ambiente

El ácido en los océanos acabaría con los arrecifes de coral en 30 años

A medida que el nivel de ácido en el agua de los océanos aumenta, la arena compuesta por carbonatos en los arrecifes de coral va disminuyendo. Según un estudio, este descenso se iniciará en un promedio de unas tres décadas.

Durante miles de años, los restos en descomposición del coral, así como otros organismos de arrecifes, han permitido la formación de arenas carbonatadas. Estas se han convertido en el ‘material de construcción’ para los marcos de los arrecifes de coral y los entornos de arrecifes poco profundos como lagunas, llanuras de arrecifes y cayos de arena coralina.

Dicho tipo de terreno es sensible a la composición química del mar. Buena parte del dióxido de carbono que emitimos los humanos lo absorben los océanos del mundo (se calcula que hasta la fecha ya han absorbido un tercio del CO2 producido). El impacto de esta absorción se traduce en que los océanos se impregnan de dióxido de carbono, se acidifican y, en cierto punto, las arenas de carbonato comienzan a disolverse.

La acidificación también produce una reducción en la cantidad de carbono producido por los corales. El estudio ha mostrado que los arrecifes se enfrentan a una doble consecuencia con esta intoxicación. Por una parte, la cantidad de material de carbonato producido disminuirá, y por otro, las arenas carbonatadas recién producidas y almacenadas también se disolverán.

Escasas soluciones

Para la investigación, se colocó una serie de cámaras submarinas sobre diferentes arenas de arrecifes de coral. Concretamente en 22 ubicaciones de Heron Island (Australia), Hawaii, las islas Bermudas y Tetiaroa, arrecifes del océano Pacífico y Atlántico.

Los resultados demuestran que la velocidad a la que se disuelve la arena está relacionada con los niveles de ácido en el agua que la cubre. Esto indica que los corales tienen la capacidad de adaptarse a unas nuevas condiciones de acidez, pero no pasa lo mismo con el terreno arenoso al tratarse de un proceso geoquímico.

Cámara submarina

Las muestras de los arrecifes revelaron que la respuesta ante la futura acidificación de los océanos es la misma. No obstante, las diferentes condiciones de partida de cada ubicación provocan un impacto distinto entre ellos. Por ejemplo, las arenas de carbonato de la zona de Hawaii ya están en proceso de disolución, mientras que las de Tetiaroa aún no se han iniciado.

A pesar de esta variación, se calcula que a finales de siglo experimentarán una disolución completa de las arenas. Lo que se desconoce, por el momento, es si un arrecife completo se erosionará poco a poco o sufrirá un colapso una vez que los sedimentos se disuelvan completamente. De una forma u otra, lo cierto es que no existe una solución eficaz para este problema. Por el momento, tan solo se puede reducir el impacto de la acidificación de los océanos, gestionando el impacto de la materia orgánica como las algas a escala local y regional.

 

 

Vía: Muyinteresante

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *