Medio ambiente

Día mundial del Medio Ambiente, un momento de conciencia ciudadana

Hace 41 años el mundo celebra el día internacional del Medio Ambiente con la intensión de sensibilizar a la población en los temas relacionados a los temas ambientales, fomentando la atención y la acción, tratando de dar un contexto humano a la problemática para que entre todos logremos concretar el sueño de un desarrollo sustentable que asegure a todos los que habitamos en este planeta un futuro más próspero y seguro.

El año pasado cuando escribía esta columna me centré en las actividades productivas a escala, este año me gustaría que reflexionemos en las pequeñas cosas que todos podemos hacer para que tengamos un mejor lugar donde vivir.

Hemos convertido al mundo en una orgía de consumo que poco a poco lo terminará consumiéndolo, nos acostumbramos al úselo y tírelo, al confort extremo e incluso excesivo, estamos convencidos que el problema siempre es lo que hace el otro y no lo poco que yo hago.

Ese tal vez sea el principal punto a cambiar, la sumatoria de las voluntades individuales puede ser mucho mayor que los esfuerzos de alguna empresa o gobierno. Esas pequeñas acciones pueden ser en algunos casos muy sencillas y en otros requerir un poco más de esfuerzo, pero vale la pena apostar por aportar cada uno nuestro grano de arena, repasemos alguna de esas acciones:

  • Cambiar las lámparas incandescentes por focos bajo consumo, pero los reales, todos sabemos que en nuestro país se dejaron de comercializar los focos incandescentes tradicionales pero han salido algunos que si bien tienen un menor consumo no son del todo eficientes. Junto a esta acción debemos agregar el no encender luces de manera innecesaria tratando de aprovechar la iluminación natural lo más posible.
  • Reducir la cantidad de basura. Las bolsas de residuo de nuestro hogar son cada vez más grandes, todo un síntoma de esta sociedad de consumo. Es bueno recordar las tres reglas básicas al respecto, reducir, reutilizar y reciclar.
  • Evitar la calefacción y la refrigeración excesiva. El confort nos ha hecho acostumbrar a estar en nuestro hogar de remera mangas corta en pleno invierno y dormir con una frazada en verano. Sabemos que no es necesario tratar de lograr que la temperatura de un ambiente llegue a 25 grados en invierno o a 15 en verano, buscar temperaturas templadas que no tengan 20 grados de diferencia con el exterior es lo ideal. Tranquilamente se puede estar con un pullover en invierno o con una remera temporada estival. Otras opciones para regular la temperatura en nuestro hogar son las de colocar toldos, abrir las ventanas para que circule el aire y prestar atención a las opciones de aislamiento durante la construcción de las viviendas que ayudan mucho para tener un ambiente templado.
  • Cuidado con la basura tecnológica; los aparatos electrónicos contienen sustancias peligrosas. Una batería de cadmio o de litio del móvil puede contaminar 600.000 litros de agua. No tire estos residuos a la basura. Llévelos a un punto limpio. Y piense dos veces antes de cambiar de aparato. Para fabricar una computadora se han necesitado 240 kilos de combustibles fósiles, 22 kilos de productos químicos y 1500 litros de agua. Fabricar un teléfono supone generar hasta 75 kilos de residuos contaminantes, aunque luego nos vendan como un gran adelanto su pequeñísimo tamaño.
  • Estar atentos a las canillas de la casa. Estar atentos a que no goteen es imprescindible, además vienen difusores de caudal que son muy útiles y brindan más eficiencia.
  • Facturas electrónicas. Solicitar que nos envíen por mail las cuentas a pagar reduce mucho la utilización de papel, preserva bosques y reduce la cantidad de basura.
  • Conducir menos. Los autos consumen ahora un 20 por ciento menos que hace 20 años. Los datos cantan: está comprobado que uno de cada diez viajes que se realizan en auto en la ciudad es para moverse menos de 500 metros, una distancia que prácticamente todos podemos cubrir saludablemente caminando.
  • Más bicicletas: Muévase en bicicleta, si la orografía, clima y tráfico de su ciudad lo permiten. Y si ve que no es seguro desplazarse sobre dos ruedas, exija a su municipio carriles bici.
  • Bolsas reutilizables: Cuando vayamos de compra, no olvidemos llevar nuestra propia bolsa, cesta o carrito. Las bolsas de plástico suponen un costo ambiental demasiado elevado para utilizarse en un único trayecto del mercado a casa. Pueden tardar cientos de años en descomponerse; en sus poco más de 25 años de historia se han convertido en una plaga. La web www.reusablebags.com asegura que cada minuto se fabrica en el mundo cerca de un millón de bolsas de plástico. También puede pedir a su establecimiento habitual que faciliten otro tipo de bolsas reutilizables.
  • El vidrio se recicla bien: ¿Vidrio, tetrabrik, plástico o lata de aluminio? ¿Cuál elegir cuando un mismo producto se puede encontrar en diferentes envases? “Lo mejor es el cristal” mucho más fácil de reciclar. Además es importante elegir el envase que traiga más contenido, de esa forma se reduce la cantidad de basura.
  • Compre productos locales, ya que para llegar hasta el mostrador del mercado habrán requerido menores desplazamientos y, por tanto, menos gasto energético.
  • Agua de la canilla: Piense bien si merece la pena comprar agua embotellada cuando se puede beber la de la canilla. Incrementa el gasto en energía y creará un futuro residuo.
  • Papel reciclado: En la papelería, compre productos (carpetas, libretas, cuadernos, folios) elaborados con papel reciclado y sin blanquear con cloro.
  • Juguetes y tiempo: No sature a los niños regalándoles juguetes que no van a apreciar. Valoran más otras cosas: que los mayores les dediquen más tiempo o les enseñen a fabricarse sus propios entretenimientos usando la imaginación.
  • Infórmese: Lea prensa, siga la actualidad, interésese por el mundo. Aunque suene ridículo un consumidor informado es un consumidor responsable. Así sabrá qué empresas son más sostenibles y cuáles no.

Esta lista es sólo un repaso por algunas de las acciones que como ciudadanos podemos realizar, claramente no se acaba en estos puntos, hay muchos más, pero la intención era sumarnos a concientizar este día que fue pensado para eso.

Queda en cada uno la acción, sería muy bueno que nos cuentes qué haces vos para cuidar el planeta.

 

Por Damián Morais

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