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Deltas del Ártico podrían verse desestabilizados por el deshielo en la región

Según una reciente investigación, el calentamiento que sufren algunas zonas del Ártico está provocando una desestabilización en los deltas de la zona, provocando que los sedimentos, de vital importancia para la fauna autóctona, no lleguen a las zonas oceánicas.

Un nuevo estudio, publicado en la revista Geophysical Research Letters, concluye que la cubierta de hielo en descongelación y el permafrost fácilmente erosionable pueden desestabilizar los deltasde los ríos del Ártico.

Según la investigación, el calentamiento que sufren estas zonas provoca que la cubierta de hielo y el permafrost se descongelen y transformen los canales, por donde fluye el agua derretida, en zonas más inestables en las que los sedimentos no llegan a su destino.

“Sus canales tienden a permanecer en un lugar cuando hay hielo muy espeso o cuando hay permafrost que es realmente difícil de erosionar”, comenta Rebecca Lauzon, educadora ambiental del Rochester Museum y el Cumming Nature Center de Nueva York y autora principal del estudio.

Por otro lado, la investigación explica que el hecho de que los sedimentos se queden estancados en los canales por donde viaja el agua está provocando un aumento en la distribución de arena y lodo en el océano costero.

En su conjunto, estos cambios podrían desestabilizar los deltas en el extremo norte del globo, haciéndolos menos resistentes al aumento del nivel del mar. Los deltas menos estables también podrían afectar a los ecosistemas del Ártico, creando ganadores y perdedores entre las especies de los deltas e incluso afectando el ciclo global del carbono.

El movimiento de sedimentos es importante porque define la forma que toman los deltas de río. También proporciona alimento y hábitat para las especies delta y las criaturas oceánicas que se alimentan de la materia orgánica que se produce en el marNo obstante, la autora de la investigación aclara que, debido a la dificultad de la investigación en estas regiones remotas del Ártico, “no han podido comprender de forma exactacómo la cubierta de hielo y el suelo congelado afectan al cambio costero”. Esto provoca, según Rebecca Lauzon, que “su capacidad para predecir la dinámica costera en un entorno de calentamiento sea parcialmente reducida”.

El movimiento de sedimentos es importante porque define la forma que toman los deltas de río. También proporciona alimento y hábitat para las especies delta y las criaturas oceánicas que se alimentan de la materia orgánica que se produce en el mar.

Para poder llegar a estas conclusiones, Rebecca Lauzon, que estaba trabajando en una pasantía en el Laboratorio Nacional de Los Álamos durante el tiempo de la investigación, y sus coautores crearon dos versiones de un modelo: una para predecir los efectos que el espesor del hielo podría tener en los deltas de los ríos Árticos y otra para predecir los efectos de la fuerza del permafrost.

Los autores del estudio encontraron que, cuando la capa de hielo es más espesa en los ríos, o con un permafrost más estable a lo largo de las orillas, los deltas de los ríos tienden a caracterizarse por canales más profundos y estables que actúan como embudos y transportan los sedimentos hacia el océano.

Pero el hielo más delgado o el permafrost más fácilmente erosionable a lo largo de las orillas causó que los deltas se desestabilizaran, con canales de agua menos profundos que cortan los bancos de sedimentos en movimiento.

Vía: elagoradiario

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