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Comienza la “caza” de tormentas extremas en Córdoba

Durante el 31 de octubre finalizó la instalación de los aparatos provistos por la Nasa y la NOAA, iniciará la recolección de datos, que se extenderá durante noviembre y diciembre. El objetivo es realizar una radiografía detallada de las tormentas que ocurren en la provincia, ubicadas entre las más intensas del mundo, según la hipótesis de los científicos que llevan adelante la iniciativa. Utilizarán radares, antenas para captar las descargas eléctricas e incluso lásers para medir el tamaño de las gotas de lluvia.

Hace tres años, en la Universidad Nacional de Córdoba, se presentó oficialmente el proyecto “Relámpago”, un estudio científico internacional destinado a entender las razones por las cuales en el sureste de Sudamérica se producirían las que, se cree, son las tormentas más intensas del mundo.

La hipótesis que manejan los investigadores propone que las cadenas montañosas argentinas funcionan como un “trampolín” para los vientos cargados de humedad provenientes de Bolivia y  Brasil. Al toparse con estos muros naturales, las grandes masas de aire húmedo –que se desplazan a nivel de la superficie–, ascenderían con gran energía y terminarían desencadenando estos episodios extremos.

Se piensa que en estos eventos, las Altas Cumbres de Córdoba juegan un papel protagónico. Justamente para comprender acabadamente el fenómeno, el 31 de octubre comenzarán las mediciones en toda la provincia. Gran parte de los equipos que se utilizarán fue provista por la Nasa, la agencia aeroespacial norteamericana y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), también dependiente de Estados Unidos.

Secuencia de imágenes capturadas en Villa Parque Siquiman, la noche del viernes 03 de abril de 2015, por los fotógrafos Alejandro Leones y Ariel Orazzi.

Secuencia de imágenes capturadas en Villa Parque Siquiman, en las sierras de Córdoba,
el 3 de abril de 2015. Fotografías: Alejandro Leones y Ariel Orazzi

El centro de operaciones desde donde se conducirá la campaña, estará en Villa Carlos Paz. Los datos meteorológicos se recabarán con radares fijos y móviles, estos últimos montados en camionetas preparadas para perseguir tormentas. También se relevará información hidrológica, para determinar cómo las tormentas afectan los cursos de agua. Y con antenas ubicadas en diez puntos de la geografía provincial se registrará la actividad eléctrica.

“Vamos a hacer una radiografía de la tormenta, la vamos a mirar en todos los detalles”, explica Eldo Ávila, uno de científicos del proyecto “Relámpago” y miembro del grupo de Física de la Atmósfera de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación de la UNC.

Respecto a la sofisticación de los aparatos que se utilizarán en los próximos meses, Ávila apunta que existen pocos equipos en el mundo con tal nivel de precisión y por esa razón van trasladándose de un país a otro. De hecho, buena parte de los que se están instalando en estos días comenzarán a partir hacia otras latitudes en enero.

Entre los instrumentos a utilizar, se encuentran antenas sumamente sensibles cuyos datos permitirán trazar el recorrido de un relámpago en tres dimensiones: dónde se produjo, cómo de desplazó, cuánto duró y qué longitud alcanzó, entre otros indicadores. ¿Para qué sirve saber esto? “Dónde se ubica la carga eléctrica está muy relacionado con dónde está el granizo. Una nube que tiene rayos siempre produce granizo. Puede que no se vea, porque cayó en un lugar remoto o se derritió en su caída; pero si hay rayos, hay granizo”, explica Ávila.

Ubicación de las antenas, en la provincia de Córdoba.

Otro de los instrumentos que se aprovecharán son los medidores de lluvia, que con un láser miden el tamaño de las gotas de lluvia. ¿Cómo? Al atravesar el haz, la gota genera una sombra a partir de la cual es factible calcular sus dimensiones.

Aunque parezca trivial, ese dato es esencial. Los vientos levantan la gota hasta que alcanza cierto tamaño y cae por su propio peso. Si son grandes, significa que permanecieron mucho tiempo en las nubes, los vientos fueron más fuertes y la elevaron a mayor altitud.

Sobre la relevancia del proyecto “Relámpago”, Ávila apunta un dato: es la primera vez que en Argentina se va a recolectar este nivel de información, e incluso son pocas las campañas similares que se han realizado en el mundo. “Acá tenemos un laboratorio natural, por eso se eligió este lugar para realizar el monitoreo. Vamos a estar años procesando toda esta información”, completa.

Vía: m.unciencia.unc.edu

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