Fotografías Medio ambiente

El florecer de los lapachos rosados

En unos días será el turno de los violetas del jacarandá, pero ahora le toca al rosa. En la recta al comienzo de la primavera, las avenidas y calles de las ciudades del centro del país se ven decoradas con estos coloridos ejemplares.

Oriundos del noreste del país -son la flor provincial de Misiones- cuando florecen pierden todas las hojas y se llenan de miles de racimos de campanitas de un rosa intenso.

Si bien son pocos ?se estima que hay alrededor de 600 lapachos rosados versus 14.315 jacarandás- basta con levantar la cabeza del celular para ver los manchones rosados a lo largo de los barrios que anuncian la llegada de la primavera. Pero hay que apurarse, duran unas pocas semanas.

«Es el primero que florece, por eso en el norte lo llaman el heraldo de la primavera«, explica Jorge Fiorentino, gerente de mantenimiento del arbolado del gobierno de la Ciudad.

Pese a ser nativo de zonas más cálidas, los lapachos se han adaptado bien a la ciudad de Buenos Aires, Córdoba y otras provincias de la región central, tanto que son una de las 36 especies permitidas para ser plantadas en veredas (en aceras mayores a 5,50m de ancho). Pero se los elige en proporción menor que los jacarandás porque tardan mucho más en florecer: pueden pasar hasta diez años sin que lo hagan.

«El lapacho tiene madurez mas tardía. No obstante, una vez que empieza a florecer no lo para nadie y es hermoso».

Fuente: Lanacion

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