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Así está perdiendo el hielo Groenlandia

Los científicos advierten de que el cambio climático derrite la capa de hielo en una velocidad récord en el último año.

La gran capa de hielo de Groenlandia se está derritiendo a gran velocidad. Solo en el último año, se ha perdido suficiente cantidad de hielo como para hacer elevar el nivel medio del mar en más de un milímetro. Los investigadores se muestran asombrados y preocupados por cómo esto puede afectar a las ciudades en las costas de todo el mundo.

Las temperaturas del aire inusualmente cálidas este verano han causado un derretimiento récord en Groenlandia. Aproximadamente el 90% de la superficie de la capa de hielo de Groenlandia se derritió en algún momento entre el 30 de julio y el 2 de agosto. Se estima que 55 mil millones de toneladas de hielo se derritieron en el océano, según el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo.

En la parte superior de la capa de hielo de Groenlandia, a 3.216 metros sobre el nivel del mar, las temperaturas estuvieron por encima de cero durante más de 16,5 horas en total durante el 30 y 31 de julio.

Desde la Nasa , los científicos han podido comprobar los efectos de esta situación en el glaciar Sermilik, que a pesar de no ser uno de los más grandes, si se considera una de las corrientes de hielo que más rápido se contraen.

La Nasa, junto con el Servicio Geológico de los Estados Unidos, lleva a cabo la misión Landsat para observar por satélite los cambios en los glaciares. Dos imágenes del mismo glaciar tomadas en 1972 y 2019 no dejan lugar a dudas de los efectos del cambio climático en la zona.

Según explican des de la Nasa, la red ramificada de glaciares que desembocan en el fiordo Sermilik ha cambiado significativamente en el último medio siglo. Los frentes de hielo se han retirado, los picos rocosos están más expuestos, menos icebergs se desplazan hacia el océano.

Iceberg de Ilulissat, que forma parte de la lista del patrimonio mundial de la Unesco
Iceberg de Ilulissat, que forma parte de la lista del patrimonio mundial de la Unesco (LINDA KASTRUP)

A través del Landsat, la Nasa también ha observado que el glaciar Helheim, uno de los más grandes y veloces de su tipo en Groenlandia, se ha retirado aproximadamente 7.5 kilómetros en este medio siglo, y el glaciar Midgard se ha retirado aproximadamente 16 kilómetros.

Los efectos del cambio climático en Groenlandia resultan especialmente preocupantes si tenemos en cuenta que su capa de hielo es siete veces el área del Reino Unido y tiene un espesor de hasta 2-3 km. Si todo el hielo de la zona se llegara a derretir, provocaría una elevación del nivel del mar a nivel mundial de hasta 7 metros.

Hasta hace unos pocos años la capa de hielo de Groenlandia se mantenía en un equilibrio natural, puesto que la nieve que caía en invierno era similar a la cantidad de hielo que se derretía en verano. Sin embargo, en los últimos años se han perdido cientos de miles de millones de toneladas de hielo, lo que hace subir el nivel del mar.

Quizás ahora puede parecer poco, pero la evolución que se prevé en el deshielo de Groenlandia sugiere que en las próximas décadas millones de personas que viven cerca del mar, incluso en zonas tan alejadas como Bangladesh, Florida o Inglaterra, podrían verse amenazadas.

Científicos del Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS), que llevan años estudiando la capa de hielo, se muestran preocupados por el riesgo potencial de este deshielo, a lo que hay que sumarle el efecto de la expansión del agua a medida que se calienta, que también contribuiría a elevar el nivel de los océanos, según recoge la BBC.

Glaciares en Groenlandia
Glaciares en Groenlandia (Mlenny / Getty Images)

Si los cálculos de estos científicos son correctos, la capa de hielo ya está cruzando un umbral hacia una era en la que aún puede haber años en los que todavía se registren ganancias netas de hielo, como el año pasado, pero en general se prevé que la nueva tendencia serán las grandes pérdidas.

Incluso con un movimiento rápido para reducir las emisiones de gases que se calientan, como se describe en el acuerdo climático de París de 2015, Groenlandia podría ver una tasa creciente de derretimiento, aunque al menos podría ser más baja.

Por eso, mientras grandes potencias no se deciden a actuar contra el cambio climático, los científicos han impulsado medidas para contribuir con algo. En concreto, han puesto en marcha un plan para tratar de absorber parte del dióxido de carbono emitido por los vuelos que toman para realizar su investigación. Y cerca del aeropuerto de Narsarsuaq, que los conecta con los glaciares del sur de Groenlandia, los investigadores están plantando 6.000 árboles jóvenes de alerce siberiano, un tipo de árbol que vive en las condiciones de la zona y que también contribuirán a absorber dióxido de carbono.

Y todo esto, en un verano en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su interés por comprar la isla de Groenlandia, según versión oficial, para un supuesto desarrollo inmobiliario de la zona, aunque realmente podría estar interesado en los yacimientos de gas, petróleo y otros recursos naturales.

Vía: lavanguardia


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